El chaparrón de la crisis

Publicado el 24 octubre 2012
Archivado en Javier | Salir del comentario

Cuando llueve todo el mundo acaba mojándose. Unos más y otros menos. Los hay que salieron de casa con paraguas y pueden aguantar a resguardo durante la tormenta más o menos protegidos. Los hay que salieron con las manos en los bolsillos y tienen que quitarse la chaqueta para protegerse la cabeza.

Con esta crisis económica pasa igual. No llueve nunca a gusto de todos. Incluso muchos seguro que se están forrando a costa de vender paraguas: seguros, inversiones a la baja, compradores de oro, inmuebles a precios de  saldo, …

 

En economía siempre se puede hacer algo y lo que es necesario es tener flexibilidad suficiente, liquidez, buena vista y saber medir el riesgo.  Los ciudadanos de a pie,  la inmensa mayoría de los mortales, caemos en todas las trampas que nos depara el destino.   En este siglo veintiuno ya llevamos dos bandazos. El primero fue la fiebre consumista, la casa a cualquier precio, las recomendaciones irresponsables de los políticos, la estafa de la era Zapatero que así podrían considerarse sus ocho años de gobierno, como una estafa por su ostinación en negar una crisis predicada por todo el mundo, la ingenuidad de todos nosotros, etc. Luego ha venido una crisis de la que aún no se conoce el final ni todos sus matices pero que se va pintando de deshaucios, embargos, cierres patronales, desempleo,  retorno de muchos de los inmigrantes a sus países de origen, etc.

Una toalla es lo que necesitamos después de mojarnos tanto. Ya veremos si nos la dan pronto o si tendremos que acabar secándonos al sol.

 

Comentarios

No hay mas respuestas